MI TÍA DEBORAH
Ella también estaba detrás del cristal que nos separaba, y también estuvo el día que nací. No la veo tan a menudo pero no por ello la quiero menos, es muy buena conmigo y sé que estuvo muy triste y preocupada por mi cuando yo estaba en la incubadora. La verdad es que sé que se lo hice pasar un poco mal, pero ahora ya estoy bien y solo tengo palabras de agradecimiento por estar ahí, la quiero muchísimo, además es la mami de mi primita Nerea.
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